Fábrica

MÚSICA:  “Más de 130 años de historia…”

En Gracia nada sale en serie, hasta el modelo más económico es controlado de principio a fin. Por eso la producción es limitada”.
Aunque limitado es un decir porque se vende en todo el país, en Uruguay, Chile, Brasil, Estados Unidos y Alemania. Para entender este proceso debemos comenzar por el principio. El árbol crece de adentro hacia afuera… “La parte que se utiliza es la intermedia, entre la corteza y el centro. Se estaciona y se seca cada parte ya cortada para cada pieza con secado natural, con un mínimo de 2 a 3 años.
En la guitarra hay dos partes fundamentales: la del brazo y la del cuerpo con el aro y el fondo –nos explica Jorge-. En estos instrumentos el diapasón puede ser de Nogal que es muy noble y duro, de Algarrobo que es todavía más duro, y el Ebano que es ideal pero no hay en nuestro país, hay que importarlo desde Africa y es costoso conseguirlo. La entrastadura es de bronce en los modelos más económicos; en los modelos más finos puede ser de alpaca, por su dureza.

En el cuerpo se define el ochenta por ciento de la sonoridad. El fondo y el aro son de la misma madera. Pueden ser de Cedro, Nogal, Palisandro, Jacarandá, Imbudia, puecden ser macizos o enchapados. El más usado es el enchapado por una cuestión de durabilidad. El contraenchapado se estaciona especialmente hay que elaborarlo, es muy fino y delicado.
La parte fundamental de la sonoridad de la guitarra es la tapa. Puede ser de Pino Abeto macizo. Es lo que en definitiva le da el “gatillo del timbre” de la voz que tenga el instrumento. Las mejores tapas del mundo son de ese material. Es importante observar el veteado, cada una de estas vetas es la edad del árbol.La tapa se saca de la misma sección del taco, se corta al doble del espesor para luego volver a cortar y se deja estacionar. Se colocan las mitades hermanadas, primero con forma cuadrada.
Luego viene una etapa compleja: la separación que requiere de personal especializado. La primera selección es a “golpe de vista“. Luego lo que define es la sonoridad; se golpean suevemente con un anillo, que es siempre el mismo, para detectar el equilibrio de cada una.
Del mejor modelo que se realiza en la fabrica de una selección de quinientas tapas, entre el cinco y el siete por ciento dan esta calidad.
El momento siguiente es la construcción. “Dentro de la guitarra se colocan barras o abanicos que dan la sonorida; es parte del secreto del luthier. Cada madera de la tapa tiene un equilibrio que hay que saber buscar. Si bien hay una plantill de orientación, es de acuerdo a la sonoridad donde hay que colocar barras del abanico. Luego se pega el puente, por donde se transmite el sonido de la caja. Este puede ser el Jacarandá, Ebano o Nogal. Aún las guitarras que no tienen orificio de boca transmiten el sonido por el puente. Conla guitarra afinada ejerce una presión se sesenta a ochenta kilogramos. El puente determina el punto de equilibrio y la altura de las cuerdas”.

En estos días…
Esta rueda que comienza desde un ser vivo, vuelve de nuestras provincias trayendo el folklore. Con el auge de lo importado que llega de China, Japón y Taiwan, se hace dificil conseguir buenas guitarras, que no son sinonimos de caro. Falú decia que “cuando uno comienza tiene que hacerlo con una buena guitarra y una buena guitarra no es un buen mueble, la pinta es lo de menos”.
“En la fabrica hay un sesenta por ciento de mano de obra pura. El personar requiere de un aprendizaje de varios años”. El promedio de antigüedad de los empleados de la fabrica es de 25 a 30 años, y 70 años después ellos parecen revivir el mismo espíritu de Dionisio Gracia, ya que hace cuatro años atrás, enterados de que la fabrica se vendía, se unieron y apostaron a si mismos y a su trabajo. A pesar de contar con importantes propuestas del exterior e interior, ellos con sus ahorros ayuda de clientes y parientes, aportaron el capital inicial y la compraron. Vivieron momentos duros pero ahora no se arrepienten.
Los árboles de madera más duras tardan en crecer pero cuando lo hacen son muy fuertes y nobles, con raíces plenas.

Antonio Rodriguez Villar

 

ARTESANÍA Y TRADICIÓN
Localizada en la zona sur del Gran Bs. Aires, la Antigua Fábrica de Guitarras es una gran planta donde se producen las guitarras Gracia, con una receta que combina lo industrial con la tradición de lo artesanal. La fábrica original existe desde 1870 y desde 1950 está en su lugar actual. Con la marca Gracia, estas guitarras salen al mercado nacional desde 1994, ya que anteriormente solamente se exportaban. El origen de la marca lo dió Don Dionisio Gracia, al que le siguió su hijo Arístides. A éste le sucedió el dueño actual, Jorge Italiano, quien comenzó trabajando hace 35 años en Antigua Casa Nuñez.
Las maderas que vienen de Paraguay, de Bolivia o como el pino macizo que viene de EE.UU., entran en tablones canteados o en troncos en rollos y se cortan directamente en la sierra circular a la medida aproximada de la pieza que después se va a transformar en la guitarra. Puede ser la tapa, el aro, el brazo, la cabeza, sobre-cabeza o diapasón. Una vez que se corta, se envía al piso superior por el montacarga y allí se estiba y se le coloca la fecha para saber cuándo se puede utilizar esa madera.

 

GUITARRAS CON TRADICIÓN
Tomando como base lo artesanal, esta fabrica argentina logra una producción masiva pero sin descuidar ninguno de los detalles que caracterizan a un buen producto.
En la zona sur del Gran Buenos Aires, la Antigua Fabrica de Guitarras es una gran planta donde se producen las guitarras Gracia. La fabrica original existe desde 1870 y esta en su lugar actual desde 1950. Estas guitarras, que anteriormente solamente se exportaban, salen desde 1994 al mercado nacional con su actual marca. Las Gracia se venden actualmente también en EE.UU., Brasil, Uruguay, Chile y Alemania.

 

FABRICANDO MÚSICA
Con una receta que combina lo industrial con la tradición de lo artesanal, las Gracia van tomando forma de la mano de casi 30 operarios. Por ejemplo, un modelo como la Wilde tarda en construirse cerca de 60 días. La cosa empieza con maderas que vienen de Paraguay, de Bolivia, o con el pino macizo que viene de EE.UU. Estos tablones canteados o troncos en rollos se cortan directamente en la sierra circular a la medida aproximada de la pieza que después se va a transformar en la guitarra y se envían al piso superior de la fabrica.
Allí se estiban y se les coloca la fecha para saber cuando se las puede utilizar. La madera que se convertirá en el aro de la guitarra viene en una sola pieza en la maquina, que tiene una cierta temperatura. Esta le da forma. Luego se coloca en el molde y la guitarra queda lista para armar. Los mangos se hacen en tres piezas: cabeza, brazo y tacón. Cada uno se selecciona, se acomoda y se encola, logrando un brazo con una metodología mas asociada a un luthier que a una fabrica. Una vez que se tiene la tapa con los moldes se arma el casco. Hay guitarras que llevan cenefa en tapa y aro, otras en tapa y fondo y otras solo en el fondo. En todos los casos, se coloca madera por madera. Las cenefas están compuestas íntegramente por filetes de madera que se colocan a mano. Con respecto a las barras que están pegadas en el interior de la tapa, la forma en que se las coloca es lo que le da sonoridad. Hay barras tipo “escopeta”, como las que lleva el modelo E en su tapa maciza, y tiene un refuerzo para ayudar a la unión en la tapa. Dos barras dan los sonidos graves y dos los sonidos agudos. Luego de encolar la guitarra, se las coloca en un cuarto con una temperatura promedio entre 38° y 40° para evaporar el agua que contiene la cola.
Después que se le coloca el brazo con las medidas que corresponden, se le coloca el puente. Una vez terminada y sin pintar, se le hace el control de calidad que consiste en tomarle todas las medidas, inclusive de los clavijeros o de las aberturas, los niveles de alturas y verificar los puntos de encolado.

Luego la guitarra entra a la cabina de pintura que cuenta con filtros y con una temperatura determinada para cuando sale, darle al otro día otra lijada. Este proceso puede repetirse hasta 4 o 6 veces. El lijado final se llama “entregado”, después del cual se le da una ultima mano de pintura. En el caso de las guitarras finas, se pulen y se dejan 48 hs para que el material haga todo el proceso de evaporación de gases.
En el armado final se le coloca a la guitarra el clavijero, el hueso de la cejilla, el del cordal, el encordamiento y se le toma la medida final.